El expresidente boliviano Evo Morales se encuentra en el centro de un escándalo judicial que lo involucra en acusaciones graves de violación de una menor y trata de personas. Estas denuncias emergieron el 4 de octubre de 2024, cuando el ministro de Justicia, César Siles, confirmó la existencia de un proceso abierto en su contra. Según las acusaciones, Morales habría abusado sexualmente de una joven de 15 años durante su mandato, y como resultado, la menor habría dado a luz a una niña cuya paternidad está reconocida en un certificado oficial.
Contexto de las acusaciones
Las acusaciones contra Morales no son nuevas. En 2020, durante el gobierno interino de Jeanine Áñez, se intentó procesar al exmandatario tras la aparición de fotos que lo vinculaban a una menor. Sin embargo, esos intentos no prosperaron. La reciente denuncia fue presentada por el actual gobierno bajo la dirección del presidente Luis Arce, quien fue exministro durante la administración de Morales. Este nuevo caso ha intensificado la tensión política entre ambos líderes, quienes representan facciones opuestas dentro del Movimiento al Socialismo (MAS).
El caso fue denunciado inicialmente por la fiscal del departamento de Tarija, Sandra Gutiérrez, quien ordenó la detención de Morales por el presunto delito de trata de personas. Sin embargo, Gutiérrez fue destituida poco después, lo que generó controversia sobre la independencia del sistema judicial en Bolivia. La fiscalía ha declarado que el caso está bajo reserva judicial y que las investigaciones continúan.
LEE TAMBIÉN: Zelensky pedirá ayuda a Biden ante posible regreso de Trump
Detalles específicos del caso
El ministro Siles proporcionó detalles escalofriantes sobre las acusaciones, afirmando que la menor fue violada cuando tenía 15 o 16 años. «Producto de esa violación, (la madre) engendró otra niña», afirmó Siles en una conferencia de prensa. Esta situación ha llevado a que se inicien al menos cinco procesos judiciales en contra del expresidente, aunque algunos están relacionados con delitos menores como calumnias.

Morales ha calificado estas acusaciones como parte de una «persecución política» orquestada por su exaliado Arce. En respuesta a las acusaciones, Morales declaró: «No puedo entender qué clase de ministro de Justicia tenemos… Este caso está cerrado porque no hubo nada; es una mentira». Además, sugirió que el gobierno busca desacreditarlo políticamente ante las elecciones presidenciales programadas para 2025.
Reacciones y consecuencias políticas
La controversia ha provocado reacciones mixtas en Bolivia. La senadora opositora Andrea Barrientos criticó el manejo del caso por parte del gobierno actual, calificándolo como un «circo» montado por el MAS. Por otro lado, los seguidores de Morales han expresado su apoyo y han denunciado lo que consideran una caza de brujas política.
La destitución de Gutiérrez ha suscitado preocupaciones sobre la imparcialidad del sistema judicial boliviano y ha llevado a cuestionamientos sobre si las acciones del gobierno están motivadas por intereses políticos más que por un deseo genuino de justicia.
LEE TAMBIÉN: Domo de Hierro: El escudo que le da una ventaja militar a Israel
Divisiones en la opinión pública
La reacción del público se divide principalmente entre los partidarios de Morales y sus detractores. Los seguidores del exmandatario han calificado las acusaciones como parte de una «persecución política» orquestada por el actual gobierno de Luis Arce. Argumentan que estas denuncias son un intento deliberado para desacreditar a Morales y evitar su posible candidatura en las elecciones presidenciales de 2025. En este contexto, muchos de sus seguidores han expresado su apoyo incondicional, organizando manifestaciones y defendiendo su inocencia.
Por otro lado, un sector significativo de la población muestra preocupación y repudio ante las acusaciones. La revelación de que Morales habría abusado de una menor ha suscitado indignación, especialmente entre aquellos que consideran que el exmandatario debe rendir cuentas por sus acciones pasadas. La socióloga María Teresa Zegada ha señalado que este escándalo podría generar una «indignación generalizada» entre los ciudadanos, especialmente si se confirma la veracidad de las denuncias34.
Impacto en el debate político
El caso ha reavivado el debate sobre la corrupción y la impunidad en Bolivia, un tema que ha sido recurrente en la política del país. Algunos analistas sugieren que la situación podría influir en el panorama electoral, afectando tanto a Morales como a Arce. La percepción pública sobre la integridad de ambos líderes podría ser determinante para las próximas elecciones, ya que muchos votantes están atentos a cómo se maneja este caso judicial.

La destitución de la fiscal Sandra Gutiérrez, quien había solicitado la captura de Morales, también ha generado críticas sobre la independencia del sistema judicial boliviano. Este hecho ha alimentado sospechas sobre posibles manipulaciones políticas detrás del manejo del caso, lo que a su vez ha llevado a algunos sectores a cuestionar la legitimidad del gobierno actual.
LEE TAMBIÉN: Las calles de Líbano devastadas tras ataque israelí
Reacciones en redes sociales
Las redes sociales han sido un campo fértil para expresar opiniones sobre el caso. Mientras algunos usuarios defienden a Morales y acusan al gobierno de intentar silenciarlo, otros exigen justicia para la supuesta víctima. Hashtags como #JusticiaParaLaVíctima y #EvoNoEsInocente han circulado ampliamente, reflejando las tensiones existentes entre los diferentes grupos políticos y sociales.
Desenlace y futuras implicaciones
Este escándalo judicial se desarrolla en un contexto electoral tenso en Bolivia, donde se preparan elecciones para elegir al nuevo fiscal general y a los máximos magistrados del país en diciembre. Las acusaciones contra Morales podrían tener repercusiones significativas para su carrera política y su imagen pública.
A medida que avanza la investigación, es probable que surjan más detalles sobre las acusaciones y la respuesta del sistema judicial. La situación también podría influir en las dinámicas internas del MAS y en las estrategias políticas hacia las elecciones presidenciales. Las acusaciones contra Evo Morales representan un punto crítico en la política boliviana actual, destacando las divisiones internas dentro del MAS y planteando interrogantes sobre la integridad del sistema judicial en el país. La evolución de este caso será crucial para entender el futuro político tanto de Morales como del actual gobierno boliviano.