El 3 de abril de 2025, los mercados financieros globales sufrieron una caída significativa tras el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la imposición de nuevos aranceles a la mayoría de las importaciones hacia el país. Estas medidas incluyen un arancel base del 10% sobre todos los productos importados, con tarifas adicionales más elevadas para países con los que Estados Unidos mantiene déficits comerciales significativos, como China (34%), Vietnam (46%), Japón (24%) y la Unión Europea (20%).
Analistas de UBS señalaron que la tarifa efectiva de la economía estadounidense ha alcanzado niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial. La severidad inesperada de estas medidas provocó una venta masiva en los mercados bursátiles globales. El índice S&P 500 cayó un 4,84%, reduciendo su capitalización de mercado en 2,4 billones de dólares, mientras que el Dow Jones Industrial descendió un 3,98%. El Nasdaq Composite, compuesto en gran parte por acciones tecnológicas, retrocedió un 5,97%, su mayor descenso desde marzo de 2020.
La reacción negativa del mercado refleja la preocupación de los inversionistas sobre una posible recesión global y el temor a una guerra comercial. Gina Martin, estratega jefe de renta variable de Bloomberg Intelligence, indicó que «los aranceles propuestos por la Casa Blanca tendrán un impacto más severo en los fundamentos de lo que los mercados están preparados para afrontar y ensombrecerán aún más el panorama para las acciones, que ya enfrentan dificultades derivadas de los ajustes en el sector tecnológico en 2025».
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense descendieron nueve puntos básicos, situándose en el 4,037%. El oro, tras alcanzar máximos el día anterior, retrocedió ligeramente pero se mantiene por encima de los 3.100 dólares por onza. En cuanto a las criptomonedas, el bitcoin registró una pérdida del 4,5%, situándose en 81.777,42 dólares.
Uno de los principales temores en torno a las medidas arancelarias de Trump es la posibilidad de que Estados Unidos entre en un período de estanflación o incluso en una recesión, lo que podría modificar la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal. Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management, advirtió que «incluso si los aranceles se reducen finalmente hacia finales de año, es probable que el impacto a corto plazo y la incertidumbre asociada provoquen una desaceleración de la economía estadounidense, reduciendo el crecimiento de 2025 a aproximadamente un 1% o incluso por debajo de ese nivel». Asimismo, pronosticó que la Reserva Federal podría implementar recortes de tasas de interés de entre 75 y 100 puntos básicos en el transcurso del año.
El dólar sufrió su mayor caída global en más de dos años tras el anuncio de los nuevos aranceles, generando un retroceso de la divisa estadounidense frente a todas las monedas del G-10. El índice Bloomberg Dollar Spot se desplomó hasta un 1,8% en una sola jornada, en medio de un incremento en las apuestas bajistas y un incremento en la volatilidad esperada hacia finales de año.
En el contexto latinoamericano, las monedas de la región se fortalecieron frente al dólar. El peso mexicano (USDMXN) lideró las ganancias tras la exclusión de México de los nuevos aranceles, en virtud del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las negociaciones en curso entre Trump y el gobierno de Claudia Sheinbaum. El real brasileño (USDBRL) y el peso chileno (USDCLP) también registraron avances.
Los mercados bursátiles de la región se desligaron de las pérdidas globales. El índice S&P/BMV IPC (MEXBOL) de la bolsa mexicana avanzó un 0,51%, mientras que el índice Ipsa (IPSA) de Chile aumentó un 0,27%. El Msci Colcap (COLCAP) de Colombia también registró ganancias. En términos de desempeño en dólares, la bolsa mexicana se destacó con un alza del 3,32%, convirtiéndose en el mercado con mejor desempeño a nivel global en la jornada.
Si bien los países latinoamericanos enfrentarán un arancel base del 10%, este porcentaje es inferior al aplicado a otras economías, lo que algunos analistas interpretan como una oportunidad para fortalecer sus exportaciones. Sin embargo, estrategas de BBVA advirtieron que la incertidumbre generada por los nuevos aranceles podría afectar negativamente el crecimiento global y, en particular, la economía estadounidense. Esto impactaría de forma directa en los mercados emergentes, siendo América Latina una de las regiones más vulnerables ante este nuevo panorama comercial.