Hamas llevó a cabo este jueves una ceremonia en Gaza para la entrega de los cuerpos de cuatro rehenes israelíes que habían estado en su poder desde el ataque del 7 de octubre. Esta es la primera vez que el grupo devuelve cautivos fallecidos. Ello marca un trágico giro en comparación con anteriores liberaciones de rehenes con vida.
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Entre los cuerpos se encontrarían Shiri Bibas, de 32 años, y sus hijos Ariel, de 4 años, y Kfir, de 9 meses. Ellos fueron secuestrados de su hogar en el kibutz Nir Oz. También fue entregado el cuerpo de Oded Lifshitz, de 83 años, quien había sido capturado junto a su esposa, Yocheved Lifshitz, liberada en octubre del año 2023.
Hamas afirmó en noviembre de ese mismo año que la familia Bibas murió en un bombardeo israelí, pero nunca presentó pruebas al respecto, y hasta ahora Israel no había confirmado su fallecimiento. La entrega de los cuerpos fue acompañada por una puesta en escena con militantes enmascarados y propaganda antiisraelí. Dicha situación generó indignación en Israel. A diferencia de ocasiones anteriores, las cadenas de televisión israelíes no transmitieron el evento en vivo.
La ceremonia
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La ceremonia se llevó a cabo en la Franja de Gaza, específicamente en Bani Suheila, cerca del lugar donde fueron secuestrados. Los ataúdes fueron colocados sobre un escenario adornado con pancartas que mostraban imágenes del primer ministro Netanyahu caricaturizado como un vampiro. Este acto no solo sirvió para rendir homenaje a los fallecidos, sino también como una herramienta propagandística para Hamás. Esta buscaba demostrar al público israelí que los rehenes habían sido capturados con vida pero que habían muerto debido a las acciones israelíes.
Los féretros fueron entregados a la Cruz Roja y luego transferidos al Ejército israelí, que los llevó a Israel envueltos en banderas nacionales. Los cuerpos han sido trasladados al Instituto de Medicina Forense de Tel Aviv para su identificación definitiva. La llegada de los mismos provocó muestras de dolor en el país, y el presidente Isaac Herzog expresó el profundo pesar de la nación.
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Impacto mundial
El caso de los niños Bibas se convirtió en un símbolo del ataque del 7 de octubre, con imágenes suyas difundidas en protestas y campañas internacionales. Su padre, Yarden Bibas, fue liberado recientemente tras más de 480 días de cautiverio. Él ha pedido continuar los esfuerzos para traer de vuelta a todos los rehenes.
La reacción en Israel fue inmediata y visceral. El presidente Isaac Herzog expresó su dolor y arrepentimiento en nombre del Estado por no haber podido proteger a los rehenes durante el ataque inicial. Su declaración resonó con el luto nacional que se apoderó del país tras la entrega de los cuerpos. «Nuestros corazones están hechos pedazos», afirmó Herzog.
El primer ministro Netanyahu también se pronunció sobre el evento, describiéndolo como «un día muy difícil» para la nación. Las emociones estaban a flor de piel mientras las familias esperaban la confirmación oficial para poder realizar los funerales.